Los términos AGV y AMR se utilizan a veces de forma solapada y la frontera entre ambos no es idéntica para todos los fabricantes. De forma general, un AGV suele ser un vehículo industrial autónomo comparable a una carretilla sin conductor, habitualmente destinado a mover palets y, según el modelo, con capacidad de elevar la carga e interactuar directamente con la estantería. Tradicionalmente trabaja sobre recorridos definidos, aunque los equipos más avanzados pueden adaptar la ruta y convivir con otros usuarios del almacén.
El término AMR suele asociarse a robots móviles con una navegación más flexible y muy utilizados en preparación de pedidos o transporte de cargas pequeñas. Cuando trabajan con palets, con frecuencia realizan funciones de transporte sin elevación. No obstante, la tecnología evoluciona rápidamente, por lo que la elección debe basarse en las funciones, la unidad de carga, la interacción con la estantería y la operativa real.