Selecciona tu paísPaís
Colombia

Colombia

Logo

Embalaje primario, secundario y terciario: Tipos

image

El embalaje es un elemento clave en la protección de la mercancía de un almacén, su principal función es la contención y agrupación de los productos almacenados.

A continuación, profundizaremos en los distintos tipos de embalaje, sus características y diferencias de cara a ser almacenadas.

 

Concepto y funciones del embalaje en un almacén

El concepto de embalaje hace referencia a los elementos que dotan de protección y agrupación a las mercancías para su transporte, almacenamiento y manejo.

En el total de procesos de la cadena de suministro o supply chain, los productos se ven expuestos a una serie de potenciales riesgos que el embalaje debe minimizar.

Los riesgos pueden deberse a condiciones ambientales (temperaturas extremas o humedad), errores en la manipulación (desplomes, arañazos, aplastamientos…), deterioros en su almacenaje (caducidad, erosión, corrosión…) y otros como sustracciones y robos.

Estos riesgos también variaran notablemente en función del tipo de carga almacenada, especialmente si se trata del almacenaje de productos químicos.

Por tanto, las principales funciones del embalaje en la cadena de suministro se resumen en:

  • Proteger la mercancía en todas las fases de la cadena de suministro
  • Facilitar la manipulación de los productos con una correcta agrupación
  • Informar sobre las características de la mercancía para asegurar un manejo adecuado
  • En ocasiones, sobre todo en empresas de e-commerce el embalaje también tiene la función de comunicar y fidelizar al cliente final potenciando la imagen de marca de empresa.

Tipos de embalaje: primario, secundario y terciario

La principal organización de los tipos de embalaje se realiza por el lugar que ocupa entre las distintas capas de protección del producto.

Embalaje primario

El embalaje primario es el tipo de embalaje que está en contacto directo con los productos, se encarga de protegerlos y mantener sus características idóneas. El embalaje primario de un producto es el primer material o capa que lo envuelve y el que define la unidad más pequeña de venta de este.

Es importante que el embalaje primario además de mantener en correcto estado al producto, cumpla una función de atracción y captación de la atención, ya que será la primera imagen que reciba el cliente final al tener contacto con el producto. Esto es especialmente importante en productos de consumo o venta online.

El embalaje primario tiene las funciones de aislar, proteger, asegurar, informar de características y caducidad, y en algunos casos, atraer la atención y fidelizar.

Es un embalaje que apenas tendrá relevancia ni será visible en el día a día del almacén o la bodega, ya que estará cubierto y agrupados por los embalajes secundario y terciario.

Como ejemplo, se consideran embalajes primarios de una mercancía:

  • El brick de cartón de la leche
  • La lata de una cerveza
  • La botella de plástico en el detergente
  • El saco en el que se empaqueta el hormigón
  • La caja de cartón de un mueble.

Embalaje secundario

El embalaje secundario se encarga de crear unidades de carga agrupando varios embalajes primarios, para dotarles de mayor facilidad de almacenaje, transporte y manejo.

Por lo general este tipo de embalaje añade un refuerzo para agrupar y contener las unidades individuales de venta. Pero en productos de consumo en ocasiones, también se comercializa agrupado y debe cumplir un papel de comunicación y atracción.

Por lo general, el embalaje secundario se presenta en forma de cajas de cartón u otros materiales de distintos tamaños y grosores, pero también en forma de film plástico.

Algunos ejemplos para productos de consumo son la caja de cartón en la que se agrupan las botellas de cerveza o el film plástico que agrupa botellas de agua.

Embalaje terciario

El embalaje terciario será por lo general la capa exterior, el último embalaje y el de mayores dimensiones, también el que se almacenará y se manipulará en el interior de los almacenes.

Obviamente, el embalaje terciario estará formando por agrupaciones de productos en embalajes primarios y secundarios.

El tipo más habitual de embalaje terciario es en forma de estibas de distintos materiales, cajas de cartón rígido, contenedores o cualquier otro elemento que cree una unidad de carga para el sencillo transporte y el almacenamiento de la mercancía.

En el embalaje terciario será clave la compactación de la mercancía y la estabilidad y resistencia de la unidad de carga para poder ser almacenadas en estanterías industriales con total seguridad y optimizando al máximo el espacio disponible en almacén o bodega.

Por tanto, cómo resumen concreto en el caso de el vino como producto, el embalaje primario sería la botella, el embalaje secundario la caja de cartón donde se agrupan las botellas, y el embalaje terciario la estiba que agrupa varias de las cajas de vino.

¿Cómo determinar el embalaje para cada producto?

La elección del embalaje adecuado para un producto concreto es una decisión que como hemos visto influye en todas las fases de la cadena de suministro y en la satisfacción del cliente final.

A la hora de decidir un tipo de embalaje u otro, hay que considerar las siguientes variables:

  • Una de las prioridades debe ser la optimización de los costes, el coste directo de los embalajes no debe afectar a la rentabilidad del producto, el embalaje más eficiente será el que asegure y proteja al producto con un menor coste de recursos.
  • El embalaje elegido debe ayudar a la reducción de los tiempos de almacenaje, transporte y manejo en todas las fases de la supply chain.
  • El tipo de producto claramente definirá el tipo de embalaje. Así habrá que considerar si la mercancía es producto perecedero o no, si en un producto líquido, sólido e incluso gaseoso, y su peso y dimensiones.
  • Los productos químicos o con características peligrosas deben tener un embalaje especial que los asegure. Más información sobre almacenaje de productos químicos.
  • La creciente preocupación global por la reducción de residuos en los procesos de embalaje es un asunto que mantiene en constante cambio a grandes empresas, con planes medioambientales específicos para hacer más sostenibles los embalajes.