El sector logístico ha vivido en 2025 un año de consolidación y transformación. Tras un periodo marcado por la incertidumbre, la industria ha entrado en una fase en la que la estabilidad se traduce en inversión, modernización de instalaciones y una apuesta clara por la eficiencia operativa. En este contexto, los sistemas de almacenaje juegan un papel estratégico como base sobre la que se construyen almacenes más productivos, escalables y sostenibles.
Desde AR Racking, especialista en soluciones de almacenaje industrial con presencia en más de 60 países, analizamos las principales claves que han definido el ejercicio y las tendencias que marcarán el futuro inmediato del sector.
Un sector dinámico, impulsado por la eficiencia y el e-commerce
La industria de los sistemas de almacenaje vive un momento de gran dinamismo. El crecimiento del comercio electrónico, la presión por reducir plazos de entrega y la necesidad de optimizar costes están llevando a las empresas a replantear el diseño de sus almacenes.
En España, el mercado mantiene un crecimiento sostenido, con un claro foco en soluciones de alta densidad y en una automatización planificada y escalable, especialmente en aquellas áreas críticas como el picking y la preparación de pedidos. A nivel internacional, los retos son muy similares —automatización, sostenibilidad y eficiencia—, aunque con distintos niveles de madurez según el mercado.
Mientras que en Europa la automatización está más extendida, en regiones como Estados Unidos o Latinoamérica conviven todavía numerosos proyectos convencionales con procesos de modernización progresiva de instalaciones existentes, lo que genera un escenario de gran potencial de crecimiento.
2025: estabilidad consolidada y proyectos de gran envergadura
Si algo ha quedado claro en 2025 es que la estabilidad del sector se ha traducido en proyectos logísticos de gran tamaño y alta complejidad tecnológica. La conversación ya no gira en torno a si automatizar o no, sino a cómo hacerlo de forma rentable, flexible y sostenible.
En este nuevo escenario, el diseño del sistema de almacenaje adquiere un papel clave: es la base estructural que condiciona el rendimiento global del almacén, la eficiencia de los flujos internos y la capacidad de adaptación futura de la instalación.
Tendencias clave en sistemas de almacenaje
A lo largo de este año se han consolidado varias tendencias claras en el ámbito del almacenaje industrial:
Automatización escalable
Los almacenes automatizados para palets y cajas, tanto sistemas autoportantes como soluciones AS/RS, siguen ganando protagonismo. La prioridad ya no es solo automatizar, sino hacerlo con proyectos escalables, que permitan crecer sin comprometer la operativa ni la inversión inicial.
Sistemas de alta densidad
Las soluciones semiautomáticas de alta densidad, como los sistemas shuttle, se han convertido en una alternativa muy eficiente para entornos de alta rotación, cámaras de frío o almacenes con limitaciones de espacio, permitiendo trabajar en FIFO o LIFO con gran flexibilidad.
Digitalización y logística 4.0
La integración de sistemas de gestión de almacenes (WMS) y herramientas digitales avanzadas permite una gestión más precisa del inventario, la reducción de errores y una mejora significativa de la productividad, sentando las bases para una logística más eficiente y sostenible.
Los grandes desafíos del sector logístico
Pese al contexto positivo, el sector afronta importantes retos:
- Escasez y elevado coste del suelo logístico, especialmente en zonas cercanas a núcleos urbanos, lo que obliga a maximizar cada metro cúbico disponible mediante soluciones de alta densidad.
- Equilibrio entre inversión y retorno en automatización, apostando por proyectos bien planificados que acompañen la evolución del negocio.
- Exigencias crecientes en sostenibilidad, tanto por parte de clientes como de reguladores, que impulsan la reducción de emisiones, consumos energéticos y residuos.
- Disponibilidad de talento especializado, clave para gestionar entornos cada vez más tecnológicos y complejos.

La visión de AR Racking: el almacén como inversión estratégica
La experiencia acumulada en proyectos internacionales demuestra que las empresas más competitivas son aquellas que entienden el almacén como una inversión estratégica y no como un coste a posponer. Diseñar hoy sistemas de almacenaje preparados para la automatización y el crecimiento futuro permite ganar eficiencia, reducir riesgos y mejorar la rentabilidad a medio y largo plazo.
Además, la sostenibilidad se ha convertido en un eje transversal en el diseño de las instalaciones logísticas. Iniciativas orientadas a la eficiencia energética, la reducción de la huella de carbono y el uso responsable de los recursos son ya parte inseparable de los proyectos de almacenaje de nueva generación.
Mirando a 2026: decisión, escalabilidad y competitividad
En un contexto de transformación del sector logístico, contar con un sistema de almacenaje bien diseñado marca la diferencia.
Desde AR Racking acompañamos a las empresas en el análisis, diseño y desarrollo de soluciones de almacenaje eficientes, escalables y preparadas para el futuro.




